Desde hace años y desde este medio venimos alertando sobre los comentarios y acciones que promueven la mentira, el odio y el resentimiento en nuestra localidad. ¿Que motivan estas acciones? queda en manos de cada uno desentrañar este enigma. Solo como una manera enunciativa le invitamos a releer nuestros artículos La mentira como metodología del 10/03/2019. Otra vez sopa del 07/04/2019. El odio vino para quedarse 11/05/2019. Basta de mentiras, odio y resentimiento del 10/11/2019. La mentira en época de crisis del 01/04/2020. Hacia una sociedad mejor del 05/04/2020. El odio como aprendizaje del 07/12/2020.
Coincidimos con quienes afirman que a “Odiar” se aprende. Nadie nace “odiando”. Por ello es que quienes tenemos responsabilidad dirigencial, política, educativa, de formación, de padres, de estudiantes, de amigos, es decir desde el rol que asumamos en sociedad, a revisar de manera permanente nuestros procederes, nuestros comentarios, nuestras acciones, y particularmente nuestras afirmaciones en las redes sociales, incluso las cosas que compartimos en las mismas.
Días pasados ocurrió un hecho gravísimo en nuestro país. Se intento matar a una persona. Por esas casualidades esta persona era la vicepresidenta de la Nación. Debo admitir que me causo profunda tristeza leer algunos comentarios y estados en las redes sociales. Desde quienes se burlaban, quienes justificaban el hecho, y hasta quienes lamentaban que no haya salido el disparo.
“Los discursos que promueven el odio siempre son invitaciones a pasar a la acción y una forma de legitimar actos violentos” afirma Andrés Stisman, Doctor en Filosofía, docente e investigador de la UNT.
Nuestra comunidad es pequeña, nos conocemos todos. Estamos a tiempo de corregir procederes, acciones o comentarios. Es nuestra responsabilidad saber que lo que compartimos en las redes es por que coincidimos. Que lo que escribimos es leído. También lo leen nuestros hijos, nuestros amigos, nuestros familiares. Estamos contribuyendo a crear opinión, y con esto a justificar acciones que no siempre son correctas.