Eco proyecto: un emergente social

Reflexionar sobre la realidad de nuestra sociedad no es nada fácil. Sobre todo, porque lo relativo, lo subjetivo, o las percepciones son cuestiones tan personales que hace que cada uno tenga una opinión diferente.

Pero hay hechos o situaciones que sin duda muestran con toda crudeza la realidad. La falta de trabajo o de oportunidades laborales en nuestra localidad, es una verdad indiscutible. Podemos coincidir o no sobre el diagnostico de los motivos, pero creo que lo ocurrido en los últimos meses en La Madrid, dejan en evidencia la triste realidad social.

Cerca de ciento cincuenta jóvenes fueron burlados en su buena fe con una promesa de trabajo y remuneración, que hasta la fecha no tenemos información le hayan cumplido. Trabajaron, confiaron y no cobraron un peso.

Si nos alejamos por un momento de la cruel estrategia de usar a jóvenes que atraviesan una situación económica particular para un proyecto personal, lo ocurrido nos da pie a algunas reflexiones. La primera es que nuestro pueblo muestra, una vez más, que es propenso al engaño o las promesas sin fundamento que terminan mal. Pasó con las estafas de las pensiones, pasó con los grupos de apuestas, pasa ahora con promesas de trabajo.

Por otro lado, esto también contrasta con quienes, teniendo empleo, cobrando un sueldo y a veces dos, muestran el desparpajo de no cumplir con el mismo. ¿Hace falta ahondar en este punto? Creemos que no.

Las derivaciones de este hecho deben llamarnos a la reflexión como sociedad. La falta de solidaridad o empatía con la experiencia de estos jóvenes también fue evidente con la publicación en redes sociales de memes burlándose de una situación que al menos, podemos calificarla de traumática.

Las experiencias de vida, ya sea personales o sociales, deben ayudar a crecer y ser mejores.

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